La Persona del Espíritu Santo

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Con motivo de la fiesta de pentecostés es propicio hablar acerca de aquella persona de la Trinidad que en algunas ocasiones es olvidada, pues la Santísima Trinidad no solo se compone del Padre y del Hijo, sino también del Espíritu Santo.

En nuestro credo lo confesamos: “Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida […]”. Cuando nos santiguamos lo nombramos y le damos Gloria; y algunas veces lo invocamos, pero no sabemos quién es y qué hace. Solo repetimos palabras en fórmulas que desde la antigüedad cristiana se fueron estableciendo por los Santos Padres de la Iglesia

Para ello, es necesario preguntarse ¿Quién es el Espíritu Santo? El padre Mario Ángel Flores durante una clase al respecto, explicaba que Cristo es la persona visible y palpable de la Trinidad.  Él se esforzó en mostrar al Padre, lo devela, pues bien dice San Juan “Quien me ve a Mí, ve al Padre” (Jn 14, 9).

Sin embargo, cuando Cristo habla del Espíritu Santo, no lo hace descriptivamente, como con el Padre. Jesús habló mucho del Padre y mostró aquel rostro indistinguible de él: un rostro de misericordia, un rostro de paz, un rostro perenne y perpetuo de amor. Jesús puntualizó acerca del amor del Padre, del amor que él ha tenido hacia su creación, pero del Espíritu Santo no habló mucho.

La finalidad de Jesús no era describir quien es el Espíritu Santo, más bien, Él quiere mostrar la acción del Espíritu Santo. Entonces la pregunta que podría surgir es ¿El Espíritu Santo se puede conocer solo por su acción? El evangelio de San Juan nos dice: “El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va […] ” (Jn 3:8).  Al Espíritu Santo se le conoce más por su acción, y esa acción está presente dese el principio de los tiempos, cuando “un viento aleteaba por encima de las aguas” (Gn 1, 2).

Entonces, ¿quién es el Espíritu Santo? es Aquel que procede del Padre y del Hijo. Es lo común, diría el Papa Benedicto XVI en su libro el Dios de Jesucristo, escrito cuando era Cardenal. Pero ¿Qué es lo común? De acuerdo al libro lo común es la unidad del Padre y del Hijo, pero la unidad en Persona. Esa unidad es la que se derrama, la que impulsa y la que da vida y alegra a la Iglesia.

Es esa unidad la que estuvo en la encarnación del verbo en María, en el inicio de la misión de Jesús, en su bautismo y predicación. Unidad que se expresa en el amor con el que Jesús se entregó por ti y por mí. Es un amor que dio inicio a la Iglesia. Es un amor que dio unidad y valentía a los apóstoles desde Pentecostés, y que sigue presente en nuestros días. Ésta presencia está en ti. Por tanto, te preguntaría ¿Qué tan consciente eres de la presencia del Espíritu Santo en tu vida?

SÁNCHEZ FERNÁNDEZ, Adrián
1° de Teología

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